Estamos en una época en la que rara es la casa en la que el marisco no ha hecho acto de presencia. De una de esas comidas opíparas decidí dejar las cabezas de mis gambas ralladas (¡¡con lo que me gustan!!) a salvo de succiones varias. Las conservé para hacer una prueba.
Sigo pensando en las posibilidades de la horchata y pensé que podría llevarse bien con el potente sabor de las cabezas de gambas. ¡Hecho!
Ingredientes:
Varias cabezas de gamba asadas
un poco menos de medio litro de horchata
Coste: bueno, son restos
Tiempo: media hora
Dificultad. mmmmmmm
¡A disfrutar!
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